En España, los operadores de máquinas recreativas y máquinas de azar, recientemente expresaron su descontento contra empresas de juegos y apuestas online y podrían tomar acciones legales contra ellas e incluso contra las administraciones pùblicas correspondientes, debido a que gracias al limbo legal y fiscal en el que las compañias online se encuentran, ni el Estado ni las autonomías pueden recaudar dinero proveniente de sus ganancias.
Según un estudio realizado por DKB, el negocio de las empresas de juegos privados facturó una caída de 7.245 millones de euros en el 2009, es decir, un 5.6%, y según dicho informe la caida seguirá su curso negativo en el próximo par de años debido a la debilidad sufrida en el consumo privado y gastos en el juego privado, hasta que una lenta recuperación lleve las tasas de variación a acercarse al cero en el 2011.
Un estudio llevado a cabo por DKB afirma que el número de salas tipo B ha crecido considerablemente en los últimos años, llegando a los 2 500 establecimientos, tan sólo en el 2009.